IoT: smart city
Ya hemos visto cómo la internet de las cosas se aplica en la vida diaria de las personas, en sus hogares y también en su cuerpo. Pero el IoT es más que eso, alcanza más sectores, y también puede usarse en la gestión de la ciudad contemporánea. Mapas de ruido, iluminación más eficaz, gestión de los semáforos… Es el concepto de ciudad inteligente, vinculado a la internet de las cosas.
De acuerdo al índice de Cities in Motion de la Escuela de Negocios IESE, ciudades españoles tan dispares como Valladolid, Sevilla, Murcia o Palma de Mallorca se encuentran entre las ciudades más inteligentes del mundo. Incluso, hay una Red de Ciudades Inteligentes en España que engloba a 83 localidades de todo el país. Esta se divide en cinco grupos de trabajo: innovación social; energía (buscan sobre todo la eficiencia energética); medioambiente, infraestructuras y habitabilidad urbana (domótica, medición de la calidad del aire…); movilidad urbana, y Gobierno, economía y negocios.
Entre los proyectos urbanos de IoT más destacados se encuentra Chicago, con una red de sensores que distribuye información en tiempo real sobre la calidad del aire o el tiempo atmosférico. En Oslo pensaron en farolas que se encendían o apagaban si había peatones o no por sus calles. Y en Barcelona, unos contenedores inteligentes avisan cuando están llenos para activar la recogida. De esta forma, los camiones realizan una recogida mejor planificada.
IoT: En medicina (IoMT)
Otro campo que está siendo impulsado por el IoT es la medicina. Su importancia es tal que el ecosistema de aparatos médicos dotados de conectividad tiene nombre propio: Internet de las cosas médicas (IoMT, por sus siglas en inglés).
Entre los dispositivos más relevantes encontramos los audiómetros digitales. Permiten disponer de datos en diferentes sistemas de gestión de la salud en tiempo real, además de posibilitar teleaudiometrías sin necesidad de que el paciente y el profesional médico se encuentren en el mismo lugar. Un gran avance para mejorar los problemas de audición.
Las personas que sufren de diabetes pueden controlar sus niveles de azúcar en sangre gracias a los monitores de glucosa continuos (MCG). Además de informar en tiempo real del estado del paciente, pueden detectar patrones o tendencias. Una diferencia importante respecto a los tradicionales medidores de glucosa que únicamente ofrecen datos de lectura instantánea.
Por último, resaltar que hay estudios que apuntan a que los inhaladores inteligentes podrían cambiar la manera en la que se maneja el asma. La clave está en que estos aparatos podrían permitir a los pacientes controlar su asma a través de sus smartphones.
Aplicaciones IoT en la vida cotidiana: botellas de agua y plazas de aparcamiento
Hay aplicaciones que llaman mucho la atención y que nos muestran hasta dónde llega el internet de las cosas. Hidrate Spark, por ejemplo, es una botella de agua en colores metálicos muy atractivos que te recuerda que bebas agua y que lleva la cuenta de cuánta has ingerido (tú pones la meta que desees). Cada trago es recogido por un sensor que lo lleva al teléfono móvil vía bluetooth, y además se integra con Fitbit, Google Fit o Apple Watch. Si quieres, incluso puedes retar a otras personas para comprobar quién gana en esta particular competición.